lunes, 19 de septiembre de 2011

Amanda


Follie di notte



Director: Joe D’Amato


Año: 1978


País: Italia




Cuándo y cómo se conocieron Dalí y D’ Amato ???



Dicen que para burlar la censura y poder mostrar entre pecho y espalda no sólo sexo, Bruno Mattei y Joe D’Amato decidieron filmar documentales. Vaya documentales !! Bajo el pretexto de presentar unos documentos de interés estrictamente antropológico para descubrir los variopintos comportamientos sociales a lo largo y ancho de este ‘perro’ Mundo, aprovecharon la ocasión para mostrar escenas explícitas de los espectáculos más hard que se pudieran ver o soñar en los night club de las ciudades más importantes del Planeta.

En las singulares escenas rodadas podemos ver secretos ritos satánicos, las más extrañas y divertidas perversiones, violaciones, incluso manifestaciones de zoofilia. Además, como postres de tan apetitosa comida, el castigo a unos adúlteros en una de las tribus perdidas de la selva brasileña, con la castración explícita del hombre y la violación implícita con una estaca de la mujer.



En realidad deberíamos hablar de una serie de cuatro películas ‘documentales’ que giran sobre los mismos temas, y aunque decían que se investigó en Todo el Mundo, parece ser que todo el material se rodó en Roma, eso sí, intercalando imágenes de archivo de cuando pasaron sus vacaciones los directores en ciudades como Ámsterdam, París, Londres, New York , Las Vegas , y Madrid.



D’Amato filma ‘Follie di notte’ en 1978, eligiendo como presentadora a la enigmática cantante Amanda Lear. La película empieza con la actuación de la mismísima Amanda cantando su ‘Follow me’ para dar paso a la representación de una misa satánica, con la particularidad de que los participantes celebran la misa (en scenne) con un acto homosexual de acoplamiento múltiple en cadena al son de ‘Paquito el Chocolatero’. Ver para NO creer.



Las siguientes escenas resultan más sensatas, si quieren, con una visita a las Vegas y el sorteo de una chica-cabrita a la que dan por el agujerito, en Río de Janeiro me río con más de lo mismo y en Roma se entrevista con vistas a la madame de un burdel de alto standing, pueden pues imaginar la degradación sadomasoquista hasta la vista.



Mientras Amanda da a Amato el toque distinguido que precisa su película.



Amanda, qué es lo que queda tras la Muerte ???? …. La Calavera, y Amanda Lear tenía una buena Calavera, y un físico ambiguo espectacular de química andrógina que fascinaron a Salvador Dalí en 1965. Será por Ello, o No será, que una modelo que se ganaba la vida y por ser amiga de la compañera de un Rolling Stone pasó a formar parte de la corte de freaks de Salvador Dalí.



Dalí, en invierno y al abrigo de Gala, siempre padeció de una sexualidad deprimente y deprimida que se complacía con sus experiencias especiales de mirón patológico, creando coreografías sexuales con sus jóvenes seguidores que se sometían deseosos a todos sus caprichos de voyeur . En este ambiente Amanda era todo un capricho, un cucurucho de nata reconocido travesti con fama de lesbiana que sedujo al genial surrealista.



Amanda Lear se aprovechó de su misterio transexual y de su conocida relación con Dalí para promocionarse en el mundo de la música y de la noche. Podemos discutir la fama de tan afanada artista, pero Amanda fue pintada totalmente desnuda, y el mismísimo Dalí beso y acarició sus pies con delirio fetichista. Dalí nunca dijo NADA, porque el que nada no se ahoga, pero cuando la calificaba de ángel de algún modo reconocía su carácter hermafrodita y maldita, la gracia, de un ángel que cantaba al diablo en su famosa canción ‘Follow me’, en catalán ‘Folla me’.



La relación entre Dalí y Amanda llegó a su punto culminante con el ‘Tarot Dalí’. Producto de ese ambiente frívolo en que ambos vivían, frecuentado por las perversiones eróticas, las supersticiones artísticas, la magia, brujería e incluso satanismo, nace un Tarot ampliamente difundido hoy en día entre los videntes, pero de escasa consideración y que pocos se atreven a usar.



El origen del Tarot Dalí se halla en la propuesta del productor de cine Broccoli que deseaba unas cartas del tarot para su próxima película de James Bond. Como siempre la demanda económica del pintor era exageradamente astronómica y fue desestimada, pero los bocetos y algunas ideas del proyecto quedaron en manos de Amanda Lear.



Amanda aprendió primero, en dos días, los significados de las cartas a partir fundamentalmente del Tarot Rider en su concepción de 1910. El Tarot Rider es la obra de Arthur Edward Waite, uno de los miembros más destacados de la Golden Dawn, y los dibujos fueron de Pamela Coleman Smith, una artista norteamericana, miembro como él de la Golden Dawn.



Después nuestra artista se dedicó a realizar unos collages con sus tijeras y una colección de sellos y libros de arte que le cedió Dalí, para finalmente el pintor dar unas pinceladas rápidas y simples, y estampar su firma que era realmente lo que daba valor y nombre a la baraja. No en vano Dalí siempre se vanagloriaba de destacar que cada vez que estampaba su firma en cualquier sitio miles de dólares caían en su cuenta.



A pesar de tan simple y singular participación de Dalí en su Tarot otros han sido los que han destacado el carácter universal de la baraja, quizás por el uso de conceptos esotéricos armados con imágenes específicas de la historia del arte, como pedazos de las obras de Hilliard, Williams, Crespi, Watteau, Berain y Coubet . Me pregunto cómo hubiera sido la baraja si en lugar de sus libros de arte le hubiera dejado a Amanda su colección de cómics de Mortadelo y Filemón.



De todos modos la alquimia y el ocultismo se confunden con el surrealismo del pintor ampurdanés, que víctima de sus propias visiones introduce símbolos extraños muy particulares, como los relojes blandos, el pan de Dalí y las muletas.



Tampoco se escapa en la baraja la demencia sexual que persiguió a Dalí toda su vida, y así, por ejemplo, en el arcano del Sol, junto a un león que representa la potencia sexual aparece un trazo rojo que simula un gran pene rojo amenazado por una cuchilla, o sea, el temor de Salvador a la castración.



Sin olvidar por momentos que Amanda podría haber sido Bárbara en manos de Dalí, dada la obsesión por el Rey del pintor de los bigotes, aunque esto es otra historia que se teje en otros universos siguiendo la estela del Tarot, o TaRrOT de Horroerótica……


Enlaces FOTO links





En fin, Amanda y Dalí, o Dalí y Amanda, son ambos los responsables de tan  espectacular y sincera, incluso siniestra, baraja de Tarot en que se basa la relación sui generis entre Dalí y Amato, y de rebote  el carácter porno holocaustico  de las escenas de ‘Follie di notte’.



2 comentarios:

Armi dijo...

Hola:

Quines coses, tu! Em ve a la memòria un curiós article "crític", de la revista Karma-7, sobre el tarot Dalí. Algun expert sobre el tema jutjava que la majoria dels arcans teníen mal assignats els símbols planetaris que ostentaven i coses així. O sigui, que en realitat "no servía" per a la cartomancia.

Ah! Ho he anat deixant i encara tinc pendent fer una ullada a lo de La caja de Pandora. Però tinc curiositat...

Astrum dijo...

La mítica Karma-7.... encara tinc guardats uns nºs com a record....