lunes, 29 de junio de 2015

Les Nuits brûlantes de Linda


Les Nuits brûlantes de Linda
(La felicità nel peccato)

Director: Jess Franco (como James P. Johson)
Año: 1973
País: Francia-Italia

Guion: Jess Franco
Productora:  Eurociné
Cast:
Alice Arno  ...  Marie-France Bertrand
Lina Romay  ...  Olivia Steiner
Pierre Taylou     ...  Abdul
Paul Muller  ...  Paul Steiner
Catherine Lafferière  ...  Fotografa ¿???
Monica Swinn  ...  Lorna Steiner
 Angelo Bassi  ...  Inspector ¿????
 Richard Bigotini  … Bigortiny

La historia empieza con la contratación de Marie-France (Alice Arno) por parte de Bigotini (que haciendo honor a su nombre luce unos evidentes bigotinis, ‘big or tiny’ según la escena) para trabajar de ‘ou pair girl’ en la casa de Mr. Steiner que vive con sus dos hijas. La casa se encuentra en una isla Griega, y para hacerlo más evidente suena insistentemente de tanto en tanto el sirtaqui, y las dos hijas son Olivia, la ninfómana, que desarrolla Lina Romay con gusto, y Linda , la inválida.

También aparece como uno de los personajes principales el sordomudo tonto Abdul, interpretado por Pierre Taylou, haciendo honor en su papel que otrora fuera interpretado por el mismísimo Jess Franco como Memmet (memo vaya) en ‘Vampyros Lesbos’ (1971) hasta Víctor Olid en ‘The alligator ladies’ (2013).

Cuando Marie-France llega a la isla se sumerge en un mar de oscuras inquietudes sexuales, pesadillas y asesinatos no resueltos, donde también aparece la figura de la madre Lorna que sin decir palabra, solamente por su nombre ya sabemos que es pieza clave del conflicto, no en vano pronto será exorcizada.

Pues parece que ya tenemos todos los elementos, una isla y encerrados en sus tormentos frente la playa: Steiner y Lorna, Olivia y Linda, Abdul y Mari-France.  Jess Franco es sabio en la cocción de emociones en estas condiciones. Años más tarde insistirá en el asunto con ‘La casa de las mujeres perdidas’ (1983) o su remake ‘Muñecas Rotas’ (1999), un padre atormentado por las infidelidades de su mujer con otro hombre, y dos hijas discapacitadas, una de ellas siempre será ninfómana, y la tensión sexual que deriva hacia una  lucha atávica de Eros y Thánatos.

Hablando de Eros, la película erótica se convierte de pronto en pornográfica (o casi) con la inserción de escenas explícitas de penetraciones y eyaculaciones. No sólo se trata de  insertos porno, la transformación se vive como una doble versión de forma que hay escenas repetidas muy distintas, como en el primer encuentro, uno sosito y amable, otro en la terraza donde el cuerpo de Lina Romay luce desnudo, ambas escenas con la copa de champán.

El duelo de cuerpos está servida, a destacar el cuerpo de Lina Romay tomando desnuda  frente el de Alice Arno, un duelo de grandes culos a pecho descubierto que gana Alice por ‘pi-r-cuadrado’ (por superficie vamos) mientras toman el sol espiadas por el pobre Abdul que no sabe dónde.

Con esta película asistimos a la etapa cinematográfica de 1973-75 donde Jess juega entre el softcore y el hard con la ayuda de estas dos impresionantes mujeres (que también comparten arte en ‘La Comtesse Perverse’, ‘Les Gloutonnes’ y ‘Maciste’ todas de 1973) y la productora Eurociné que explotó en aquella época este tipo de películas, y que favorecía las diferentes versiones según el país y su permisividad para ganar más dinero.

Hacer rentable la inversión nos ha dado la oportunidad de disfrutar de un 2x1 (como mínimo), ya que no se entiende la historia si no visionamos las dos películas. En este caso pude visionar ‘Les nuits brûlantes de Linda’ , en francés y con varios insertos con francés incluido, y ‘La felicità nel Pecato’ en italiano, donde se hace un francés a un plátano italiano.

Hablando del plátano. Si hay una escena que caracteriza esta película, y que no solamente es parte del cártel de promoción, es la susodicha escena del plátano. En la versión francesa aparece en la parte que Olivia viola a su hermana discapacitada con dicha fruta, que no disfruta ya que lanza al final un grito aterrador con algo de sangre. En la versión italiana está Olivia comiendo el plátano, y jugando, con su lengua trata de excitar al pobre Abdul que la mira. Sin duda me seduce más esta última versión donde Romay juega con su lengua pero habla con sus ojos.

Esos ojos que en primerísimos planos se enfrentan de los diferentes personajes, porque en este cine de Jess hay poco espacio para el diálogo, prima la mirada y la mirada del otro, con una banda sonora de pena que se  reitera machaconamente porque era barata.

De hecho llamó mi atención cuando acabé de visionar la versión francesa, que en el reparto apareciera una fotógrafa y un inspector que no aparecían en la película. Claro, es que aparecen en la versión italiana, luego comprendo, y en ninguna de las dos aparece Jess, por lo que me temo hay otras versiones que me he perdido.

Perdido como el argumento que Jess deja fluir a partir de la lectura con que Alice Arno empieza la película. Al final resulta que todo había sido un sueño, más que un sueño un presagio que Alice había tenido o soñado mientras leía el libro, que como colofón aparece al fondo de la imagen, y con un zoom se acerca para leer el título : ¿Quién violó a Linda?, y el nombre del escritor : David J. KHUNNE .

Todo un genio. Recuerdo que de joven Jess Franco había escrito novelitas del oeste con este pseudónimo (u otro parecido), entonces era de  esperar un cameo en su propio medio como remedio al surrealista argumento. De esta manera nos evitamos críticas de falta de rigor en los concretos, y podemos hacer las diferentes versiones sin faltar al respeto. Cómo se entendería de otro modo el doble  enredo policíaco y porno por otro, si es solamente en la mente de Jess donde las películas, sus películas, se montan y remontan por si solas, donde sus películas son elementos que se construyen y reconstruyen en un eterno.